La Modalidad 40 del IMSS (Continuación Voluntaria al Régimen Obligatorio) enfrenta actualmente graves problemas financieros, operativos y regulatorios que afectan a los trabajadores bajo la Ley 73.
Principales Problemas Financieros y de Sostenibilidad
- Crisis financiera del IMSS: El pago de pensiones de la Ley 73 representa una presión masiva para las finanzas del instituto, con un costo proyectado que escalará drásticamente en los próximos años.
- Costo elevado de las cuotas: Tras las reformas que elevaron las aportaciones patronales y el aumento constante del tope salarial, las cuotas anuales se han encarecido de forma considerable para los asegurados.
- Incompatibilidad demográfica: El envejecimiento de la población y la disminución de la fuerza laboral joven activa dificultan que el modelo solidario pueda sostener estos montos de pensión a largo plazo.
Obstáculos Operativos y Cambios Recientes (Octubre 2026)
- Tope salarial y restricción de pagos retroactivos: Un acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación estableció que las nuevas incorporaciones se limitan al último salario con el que se causó baja (o dicho monto más una UMA) y restringe los pagos retroactivos masivos, afectando a quienes planeaban elevar drásticamente su cotización de última hora.
- Fallas técnicas en el sistema: Durante agosto y septiembre, la plataforma digital y el Sistema de Cobranza (SISCOB) del IMSS presentaron intermitencias y fallas que impidieron generar líneas de captura y realizar pagos a tiempo.
- Auditorías y revisión de simulaciones: El IMSS ha incrementado las revisiones y auditorías para frenar la simulación o el uso de esquemas irregulares (como financiamientos externos o inflado de salarios sin historial previo).
- Riesgo de litigios: Especialistas y extrabajadores de la CONSAR advierten que las modificaciones administrativas podrían desatar miles de amparos y demandas legales por violar derechos adquiridos de quienes planearon su retiro bajo las reglas anteriores.
Se trata de una medida regresiva, inconstitucional y que atenta directamente contra los derechos de seguridad social adquiridos por miles de trabajadores. Es el Estado truncando con un plumazo el proyecto de vida y el retiro digno que los trabajadores construyeron con años de esfuerzo y aportaciones.
Una vez más se recurre al falso discurso de que “por culpa de unos cuantos que abusaron, pagarán todos”. Es el mismo guión que este gobierno ha utilizado para justificar otros fracasos: la cancelación del NAIM, el desabasto criminal de medicamentos en hospitales públicos -por cierto, a la fecha sin un solo detenido responsable-. No se combate el abuso con inteligencia, se castiga al ciudadano cumplido.
Resulta imperativo articular de inmediato una estrategia legal para frenar este abuso de poder. La limitación de la Modalidad 40 no resiste un test de constitucionalidad ni de derechos humanos.
La gestión de Zoé Robledo al frente del IMSS ha demostrado, durante 8 años, una profunda incapacidad técnica y una total desconexión con la clase trabajadora.
