La huelga por solidaridad es una suspensión laboral temporal realizada por trabajadores para apoyar a otros en conflicto, siendo una medida subsidiaria de huelgas principales. Aunque la Ley Federal del Trabajo (LFT) mexicana regula la huelga por mayoría y objetivos, la jurisprudencia permite la solidaridad, siempre que persiga fines de interés colectivo legítimo.

Aspectos clave de la huelga por solidaridad:

Su objetivo principal es la solidaridad gremial, permitiendo que trabajadores de una empresa apoyen las demandas de otro centro de trabajo para lograr mejoras, ejerciendo presión sobre la clase patronal.

La huelga legalmente existente es aquella que cumple los requisitos de los artículos 450 y 451 de la LFT, suspendiendo las relaciones de trabajo.

La huelga no se considera ilegal, per se, si existe un interés legítimo por parte del colectivo que la convoca, incluso si no es su conflicto directo. Sin embargo, debe cumplir con las formalidades y ser respaldada por la mayoría de los trabajadores en el centro de trabajo para ser considerada legal.

Implica la suspensión de la relación laboral y la paralización de la obligación de trabajar y de pagar salarios.

Para que una huelga sea legítima en México, la mayoría de los trabajadores debe votar a favor, siendo un derecho fundamental que puede tensionar, pero no anular, otros derechos fundamentales.