Uno de los retos mas grandes que tenemos como país es unificarnos, si unificarnos pero no alrededor de una figura política o alrededor de un partido político, un líder o un eslogan, eso no cambia nada ya que históricamente así a sido y no nos funciona como sociedad ya que nos encontramos ante una oleada de corrupción y saqueo del erario público, pero lo mas importante es que somos rehenes de los partidos políticos o de las autoridades que nos gobiernan en turno, es decir con todos los partidos nos resulta lo mismo a la ciudadanía
La única forma adecuada del cambio es observando modelos de países más desarrollados para crear una cultura de responsabilidad política ciudadana y desarrollar un modelo propio, para ello debemos entender un poco la política, es decir tomar acción para generar un cambio e impedir seguir con el mismo esquema de antaño.
El ciudadano solo les sirve a los políticos a la hora de votar, de ahí en fuera no les sirve, al contrario, les estorbamos, estamos mas enfocado en seguir los escándalos que día a día se suscitan y que es lo que nos mueve en política, somos actores mediáticos y no queremos en verdad tomar consciencia ciudadana para que se corrija los grandes escándalos nacionales, estatales y municipales.
Y para ello no importa que seamos de un partido u otro, las diferentes formas de pensar, mas bien es tomar consciencia de que el político trabaja para nosotros y es a nosotros a quien debe rendir cuentas, si lo observas ya ni siquiera se toman el tiempo de dar el informe de gobierno en donde trabajan o cobran nuestros diputados y senadores quien se supone son nuestras voces.
Debemos dejar de preguntarnos y ¿tú de qué lado estas? a comenzar a preguntarnos ¿socialmente de que somos responsables?, para ello debemos entender que una de las principales obligaciones ciudadanas es la de estar informados y eso evitara delegar nuestro criterio para que otros decidan y piensen por nosotros, es decir no quedarnos solo en las promesas de campaña, comenzar a verificar que hacen nuestros gobernantes, verificar datos, leer las iniciativas, entender el presupuesto, informarnos dentro de lo posible lo más que podamos.
Tener la responsabilidad de participar donde sí tienes poder, el 80% de lo que te afecta no se decide en Palacio Nacional, se decide en tu municipio, el agua de Morelia, el uso de suelo, la seguridad de tu colonia, la escuela de tus hijos, etc. Así que tenemos que encontrar mecanismos de como exigir con método, no solo quejarse, eso ya vimos que no sirve, hay que Documentar, proponer alternativa, dar seguimiento.
Si observamos eventos de nuestro país lo que ha unificado a México no son las ideologías, son principios operativos, que distinto país tendríamos si la ley se aplicara parejo, sin importar si es aliado o adversario, cuanta consciencia despertaría el no romper la ley, cuanta confianza despertaría en el ciudadano y se tendría credibilidad ante el político, pero para ello debemos aprender a exigir nuestros derechos.
Debemos exigir transparencia radical y local, presupuestos abiertos, obra pública bien con trazadas, cabildos transmitidos, cuando el ciudadano ve a dónde se va cada peso en su municipio, deja de pelear por narrativas nacionales y empieza a auditar realidades locales.
Subsidiariedad, que lo que pueda resolver la familia, la colonia, el barrio, el municipio, no lo decida la federación, México es demasiado grande y diverso para unificarlo desde arriba. Se unifica devolviendo poder hacia abajo, invirtiendo la pirámide organizacional.
Mérito y servicio, recuperar la idea de que el servidor público sirve, servicio civil de carrera, evaluaciones públicas, revocación de mandato que sí funcione a nivel local.
Fomentar la cultura de acuerdos mínimos, No necesitamos 100 puntos de acuerdo. Necesitamos 3-4 innegociables que todos firmemos: no robar, no mentir sistemáticamente en el ejercicio público, no usar violencia, no corromper elecciones y sobre todo no prestarnos a la corrupción.
Aquí viene lo complejo, ¿cómo se hace en la práctica? si quieres empezar hoy en Morelia, No necesitas esperar a 2030. La unificación empieza con infraestructura cívica, En tu círculo inmediato, crea un grupo de 10-15 personas políticamente diversas, pero con confianza mutua, reúnanse una vez al mes no para debatir si los rojos o los azules o la oposición, sino para resolver un problema de la cuadra. cuando resuelves una necesidad juntos, el discurso nacional pierde poder sobre ti.
En tu municipio, adopta una causa, el IMCO, México Evalúa, y organizaciones locales de Michoacán publican presupuestos, elige una: ¿cuánto se gastó Morelia en alumbrado en 2024 vs. resultado? Haz una solicitud de transparencia, ese acto es más unificador que 100 marchas, el punto es tener un objetivo de partida que te permita participar en mecanismos que ya existen y nadie usa, ejemplo, Consejo de participación ciudadana, presupuesto participativo, consultas del IMPLAN Morelia, por mencionar algunos además de que te enteraras de que estos están vacíos por eso los capturan intereses ajenos.
Debemos aprender a romper el modelo de la indignación, Sigue a medios que piensen distinto a ti, pero que tengan rigor no para convencerte, sino para entender dónde está el otro, la unificación requiere que volvamos a compartir una realidad factual, lo anterior nos permitirá saber exigir propuestas y así cada vez que un político te pida apoyo podrás preguntarle, ¿cuál es tu modelo de financiamiento municipal? ¿Cómo mides éxito?, es decir cuestionarlo con elementos, hoy en día nuestros políticos son tan improvisados que no sabrán responder con coherencia y eso te dará eñ perfil de por quién votar vendiéndoles caro nuestro amor.
México se ha unificado antes, y siempre ha sido alrededor de una responsabilidad, no de un caudillo: en el 68 por la libertad de expresión, en el 85 por la solidaridad post sismo, en el 88 y 97 por el voto libre.
La responsabilidad política ciudadana que hoy necesitamos es esta, entender que la democracia no es votar cada 3 años para que alguien más haga el trabajo, es aceptar que el país es nuestro problema diario.
Es entender que la problemática de tu calle, de tu colonia es tu entorno y debes aprender a defenderlo bajo el modelo de gestión ciudadana, que no son dadivas y no necesitas liderazgos políticos para comenzar a exigir desde el marco de la ciudadanía organizada.
Un colectivo es justo donde empieza la unificación real de México. No en un partido, en un colectivo que demuestra que gente distinta puede ponerse de acuerdo para resolver algo sin venderse.
Posiblemente sueño demasiado ¿o tu que opinas?, te leo en los comentarios
