Columna de Opinión
Por: Mtro. Arturo Ismael Ibarra Dávalos
25Agosto 2024

Debo confesar que en esta ocasión, las letras han quedado aletargadas en el tiempo y me cuesta mucho trabajo escribir. Tal vez deba culpar a los sentimientos encontrados con la nostalgia, probablemente deba acusar a los propios achaques de la edad o señalar mis debilidades. No lo sé, pero entiendo son tiempos difíciles, obtusos, inciertos y dolorosos.

La primera palada de sentimientos, fue recordar que el pasado 17 de agosto, se cumplieron 4 años del fallecimiento de MI AMIGO, Maestro y Mentor, Víctima del covit-19, a la edad de 69 años, el Dr. SERGIO ROJAS BAUTISTA, quien dedicó las últimas dos décadas de su vida a la prevención y atención de personas con problemas de adicciones.

Ilustre egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, se hizo presente también en el medio periodístico al crear y dirigir la revista Magazine Político, Cultural y Deportivo, que cumplió 27 años de estarse publicando.

Le sobreviven, su esposa, la doctora Esther Chávez Morales y sus hijos Lic. Sergio y el doctor Giovani Rojas Chávez. A ellos mi total cariño.

En las últimas dos décadas colaboró en el Ayuntamiento de Morelia, como Coordinador del Centro Preventivo de Adicciones, donde realizó una incansable labor, más que detrás de un escritorio, recorriendo primarias, secundarias, preparatorias e incluso facultades universitarias, ofreciendo charlas a niños, adolescentes y jóvenes en su programa preventivo de alcoholismo y adicciones, acompañado de especialistas en diversos temas.

El dolor de la ausencia del Dr. Rojas no me permite seguir escribiendo, los recuerdos parecen bruma y los golpes en el pecho son estruendosos. El minuto de silencio que guardo se ha convertido en eterna calma. Le extraño.

DE OTROS DOLORES Y ALGO MÁS

Hablar del Tío Enrique, que por cierto era mi tocayo pues ambos llevamos de segundo nombre el de Ismael por cuestiones familiares, es hablar de un hombre de firmes convicciones; tuve en vida la fortuna de tratarlo, comprenderlo y establecer una peculiar afinidad, no por ser su sobrino, sino quizá por semejanza de caracteres y de gustos o pasiones de vida: el leer, el escribir, el bailar pasodoble.

Debo decir que el primer artículo que escribí y que me permitió publicarlo en su periódico La Crónica, fue de un suceso de la CNTE, él me dió la confianza, era muy joven e inexperto y me concedió la primera plana, gesto que siempre se lo agradeceré.

Hace unas semanas me buscó para que le viera un asunto legal familiar y el tiempo no permitió que se concretara; le llegó su tiempo …

Hoy escribo a invitación expresa de mis primos Armando y Joel, les agradezco la deferencia, en la última entrega de La Crónica.

Descanse en paz el tío Enrique. Su sabiduría era requerida allá en lo alto y su grandeza ocupaba más horizontes.

TAL VEZ AMANTE, TAL VEZ LOCURA

Quiero rematar con la presencia de una mujer “EXTRAORDINARIA” que ha traído vida a mi vida, y que con sus SILENCIOS, ha llenado todo un mundo de esperanzas y pasión. Tal vez le cuesta dar un paso adelante, tal vez sus dudas le guarden, pero sigo presente en su entorno y mañana estaré en su corazón, A ELLA, todo mi respeto y anhelo.

FIN

Me retiro con pasos muy despacios (después de haber sido víctima de un delíto) pero todo bien y sin causas. A todos los familiares y amigos… Gracias por su preocupación y por sus palabras de aliento.