LOS CUATRO GRANDES TEMAS A RESOLVER DE DERECHOS HUMANOS EN MEXICO.
Hoy en nuestro País hay una gran discusión, menos Estado y más sociedad o más Estado facilitador de las actividades sociales. No centramos nuestro punto devista en este diálogo, para nosotros, la única razón de ser del Estado, es convertirse en un estado de bienestar, potenciador de los proyectos de vida de las ciudadanas y los ciudadanos, incluso de aquéllas y aquellos que no lo son, por no cumplir la edad o tener las condiciones para ello, o bien, los apátridas, pero todos gozan de los derechos y garantías previstas en nuestra Constitución.
La única razón del Estado es proteger todos los derechos humanos de las y los gobernados, no como prebenda o dádiva, sino como verdadero reconocimiento a su dignidad humana y a que estos, le dieron vida al propio Estado.
Sin embargo, hay líneas de derechos humanos que hoy deben ser reforzadas y sobre las cuales debe suscitarse un amplio debate en todos los sectores y con todos los matices, sin dejar fuera ninguno, a saber:
Agua. El vital líquido no está llegando a donde debe y en las condiciones –de salubridad- que se ocupa. Esto tiene varios factores, se requiere de un diseño institucional de vanguardia, en donde se ahorre, se recicle –aguas tratadas para riego o uso humano-, contar con drenajes ad hoc, para aguas negras, grises y fluviales, que en el riego agrícola se acuda a tecnologías avanzadas, que no se pierda tanto líquido en el transporte –redes de distribución-. Se requieren grandes inversiones y recursos humanos que planeen, diseñen y ejecuten con esta visión.
Movilidad Humana. La tarea de fin de semana, aquella que parece ser de descanso pero que en realidad es de terminación rápida y de interés primario. Hay dos grandes apartados: El desplazamiento y la migración. El desplazamiento o movilidad interna de nuestros nacionales, forzado o por motivos económicos, tiene un flujo constante y en crecimiento, por diversos motivos, hay que analizar las causas y combatirlas con rapidez, poblaciones fantasmas, con solo adultos mayores y niñas, niños y adolescentes, con servicios de calidad muy rescatable. La migración, es un tema que causa dolor en nuestra población, familias separadas, que se van dejándolo todo y por ello, están dispuestos a todo, nuestros mexicanos migrantes, de los que continuamente se rescatan historias de éxito, pero no se cuentan aquellas de frustración o de pesar, quizás las que mas hay. Los migrantes de otros países en el nuestro, es algo que debemos resolver con propios recursos, hay que garantizarles su respeto a la dignidad, reconocerles personalidad, y, quizás lo de mayor profundidad, hay que cambiar la política pública –la de seguridad implementada de norte a sur del continente ya ha demostrado sus falencias y quienes se benefician de ella- a una de corte humanitario, generarles acceso al trabajo, educación, seguridad social, vivienda y servicios básicos.
Defensores de Derechos Humanos y Periodistas. La protección a estos dos gremios que son de capital importancia, pues por un lado, los defensores de derechos humanos, están en constante exigencia de que las prerrogativas de las y los gobernados se cumplan por todas las autoridades, hasta la más lejanadel País, y, por ello, tienen una tarea fundamental, lograr el desarrollo social. Por otra parte, los Periodistas, que son el transporte o vehículo para socializar las decisiones públicas, son quienes con una actitud crítica, responsable y basada en investigación seria, pone a la vista de todo mundo la actividad de servidores públicos y del Estado mismo, generan el debate público, protegen la transparencia y abonan para la rendición de cuentas.
Desaparecidos. Este es un tópico cuyo reconocimiento e investigación aún no termina de comprenderse en el Estado Mexicano. El deber de cuidado y protección. Los datos discrepan continuamente entre el discurso oficial y el de la sociedad civil u organismos internacionales. Igualmente los informes de los órganos protectores de derechos humanos, contienen información disímil. Lo cierto es que las personas desaparecen, no sabemos quién lo hizo ni porqué. Las familias padecen un verdadero calvario, autoridades sin empatía, altamente burocratizadas, que todavía ante una denuncia responden “espérese tres días, o, en que andaba su hijo o hija…” –el delito de desaparición forzada o por particulares hace mas de 10 años que no exige ese tiempo para actualizar una desaparición-, investigaciones muy lentas y sin rumbo. A eso se suma la implementación de una estructura que no termina de entenderse, la Comisión Nacional y las Estatales de Búsqueda, y de la falta de estandarización de instrumental para realizar las pruebas de Acido Desoxirribonucleico, una ausencia a participar en la base nacional de datos genéticos para la comparación de perfiles genéticos, el casi total olvido de los centros de resguardo forense –llamados panteón forense-, son una constante de este sistema inconexo, y, a este se suman las Comisiones de Víctimas y las de Derechos Humanos. Un sistema con sismas de origen. Lo cierto es que hay un dolor muy hondo del pueblo de México, de las familias de madres buscadoras que enfrentando el peligro, con sus manos, siguen, sin cansancio, buscando, lugar tras lugar, piedra tras piedra, con o sin el apoyo gubernamental de quien tiene la obligación de hacerlo. La frase más descriptiva de sus experiencias y emociones es: ¡porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!.
Estos temas estarán en la agenda pública, de forma preponderante, los siguientes 10 años, al menos, por lo que es indispensable motivar un dialogo ciudadano e institucional, un debate público amplio para buscar soluciones a corto, mediano y largo plazo, y firmar minutas de acuerdo que se cumplan, apoyados por los órganos del Estado a quienes compete dar seguimiento y cumplimiento, con sociedad civil y actores de acompañamiento técnico o científico. Si dilatamos, estos temas irán en aumento. Si damos la espalda, de cualquier forma van a llegar y, con seguridad, seremos rebasados.
Por el Dr. Marco Antonio Tinoco Álvarez