El Argumento Contra La Persona (Hominem)

Alex Zarte

hominem, también llamada argumento contra la persona o ataque personal, es aquella en la que se ataca al individuo en lugar de abordar directamente el argumento que expone.

¿Alguna ocasión has debatido y tu opositor en lugar de argumentar el tema se dedica a atacar a tu persona? Es decir, te ataca, no argumenta sobre el tema y se dedica a desvirtuar a tu persona, no existe lógica, se centra en las debilidades que tienes con el único objetivo de desviar la atención, el tema central y socavar el dialogo constructivo y solo consume el tiempo del debate sin decir nada sobre el tema central que esta en la mesa de discusión, con ello logra dos estrategias, uno desviar la atención del tema y dos, fomenta una discusión superficial.

Con el hominem evitas la discusión y enriquecimiento de distintos puntos de vista que podrían enriquecer el debate, no hay construcción de ideas, mucho menos aportes y puedes caer en la frustración la cual te llevara a responder como defensa traicionando tu tranquilidad por ende a no defender tus propuestas o ideales.

lapidem (traducción literal: «apelar a la piedra») es una expresión latina que hace referencia a una falacia lógica que consiste en descartar una declaración como absurda sin dar prueba simplemente desestima la declaración.

Un ejemplo claro es el uso de ataques no por los argumentos que usemos, expongamos o defendamos, se utiliza un ataque donde se resalta lo que somos, sea el físico, nuestro dogma de fe, genero, personalidad o cualquier aspecto ajeno al argumento, en otras palabras es una forma irrespetuosa de desacreditar a alguien que defiende una idea, cambiando el foco de atención a un aspecto irrelevante que nada tiene que ver con el tema socializado o a debatir y según estudios de la Universidad de Montana, realizados por Ralph M. Barnes y Heather M. Johnston, nos señalan que los ataques a posiciones basadas en falacias ad hominem son tan efectivos como los ataques basados ​​en evidencias, Si esto es así, se debe a una sencilla razón: por el impacto que crea. Se sabe, por ejemplo, que es común utilizarla en medios políticos, así como en contextos judiciales e incluso en campañas publicitarias. El objetivo es siempre el mismo: desacreditar a quien tenemos enfrente, de ahí su raíz latina y su significado: ad hominem, contra el hombre.

Estos dos esquemas que tratan de llevar a un descontrol emocional al oponente y sacarlo de sus casillas, así como a perder el hilo del debate es una herramienta psicológica muy usada en el siglo presente con la finalidad de que al publico le gusta mas ganar el debate que los argumentos que de este puede emanar, además que nos lleva a una desorientación sobre la elección de un resultado que nos de criterio y poder de análisis sobre las propuestas que nos lleven a una mejor elección y como ejemplo podemos usar una analogía muy usada en el fut bol ahora que estamos en plena época del mundial, pasa el balón pero el oponente jamás.

¿Te hace sentido el presente articulo o te trae utilidad? Manda tus comentarios al whats app 4432245650, Te saludo con afecto Alex Zarate.

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