La Mejor Herramienta Política

Alex Zarate

Durante los últimos años la se usan las emociones como herramienta política, porque comento esto, la democracia y el rencor en México es uno de los temas centrales de la política mexicana, ¿pero como nace, como se fomenta el rencor?

México tuvo por 70 años un sistema que funcionaba con una promesa implícita, estabilidad a cambio de lealtad. El PRI no era solo un partido, era el administrador de las oportunidades. Cuando ese sistema se abrió a la competencia real en 1997-2000, no se abrió igual para todos, quedo una fractura muy visible, Un país que creció macroeconómicamente, pero con una movilidad social muy baja, Una élite política, empresarial e intelectual muy concentrada en CDMX y muy homogénea y una mayoría que sentía que las reglas de la democracia servían para cambiar de partido, pero no para cambiar su vida.

Ese desfase es el caldo de cultivo perfecto para el rencor. No es envidia. Es la sensación de: «ustedes jugaron con ventaja mucho tiempo y ahora me dicen que compita limpio», pero como jugar limpio si no conocemos otro ejemplo de vida, no podemos olvidar que casi todos los dirigentes fuero creados en el PRI.

¿Cómo se volvió estrategia? a partir de 2006 y sobre todo desde 2018, el rencor dejó de ser un subproducto y se volvió discurso central, La fórmula es clásica y funcional en todo el mundo, Identificar un culpable moral del pasado y convertir toda crítica actual en defensa de ese pasado.

En México tomó la forma de «pueblo vs. élite», «corruptos vs. honestos», «neoliberales vs. transformación». Es muy efectivo porque simplifica problemas complejísimos (seguridad, salud, corrupción) en una pelea de buenos contra malos, Crea identidad. Votar ya no es elegir un programa, es pertenecer a un bando moral.

Hace que la democracia deje de ser un mecanismo para resolver desacuerdos y se vuelva un tribunal para castigar, el problema es que el rencor es un excelente combustible para llegar al poder, pero un pésimo combustible para ejercerlo. Mantenerlo vivo exige siempre un enemigo nuevo. Cuando se acaban los enemigos de afuera, se buscan adentro.

¿pero que le hace a la democracia? Aquí hay dos visiones que hoy chocan en México, y ambas tienen parte de verdad:

Visión 1: El rencor democratizó. Por primera vez, gente que se sentía humillada por el poder siente que el poder habla como ella, se viste como ella y se venga por ella. Para este sector, la polarización no es un costo, es la prueba de que por fin hay conflicto real y no simulación. La democracia, en esta lectura, es revancha histórica.

Visión 2: El rencor des democratiza. Cuando toda la política se lee en clave de traición y lealtad, se erosionan los controles, que hacen que la democracia funcione: la prensa crítica se vuelve «enemiga del pueblo», el juez que frena una ley se vuelve «corrupto», el órgano autónomo se vuelve «gasto fifí». No necesitas quitar la democracia por la fuerza, basta con vaciarla de legitimidad Y ese es el punto donde estamos en 2024-2026: México no tiene un problema de falta de votos. Vota muchísima gente. Tiene un problema de falta de confianza en que el otro pueda ganar legítimamente. El 60% no desconfía del INE, desconfía de lo que hará el otro 40% si gana.

La pregunta de fondo no es si hay rencor, lo hay, y con razones históricas – sino si la democracia mexicana puede canalizarlo hacia instituciones que reparen, o si solo va a administrarlo como espectáculo cada seis años.

En Michoacán lo ves muy claro: una de las entidades con más cultura de organización comunitaria y al mismo tiempo con más desencanto con los partidos.

La gente no dejó de creer en votar, dejó de creer que votar sea suficiente.

¿Tú qué opinas? Te leo en los comentarios.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *