La administración pública en México es el conjunto de instituciones, dependencias y servidores públicos del Poder Ejecutivo encargados de ejecutar leyes, gestionar recursos y prestar servicios para el bienestar social. Se estructura en administración centralizada (Secretarías de Estado) y paraestatal (organismos descentralizados), buscando la eficiencia en la gestión pública.

Componentes Clave de la Administración Pública Federal (APF)

Administración Centralizada: Integrada por la Oficina de la Presidencia de la República, Secretarías de Estado, Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal y Órganos Reguladores Coordinados.

Administración Paraestatal: Incluye organismos descentralizados, empresas de participación estatal, instituciones nacionales de crédito y fideicomisos públicos.

Fundamento Legal: Se rige por el Derecho Administrativo y se divide en administración activa (que gestiona) y la administración en sí misma.

Características y Funciones

Objetivo: Transformar decisiones del Estado en acciones concretas, garantizando el bienestar colectivo.

Planificación: Vincula medios y fines, diseña normas organizativas y distribuye funciones para lograr objetivos de desarrollo.

Profesionalización: Entidades como el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) trabajan en la formación y capacitación de servidores públicos.

Desafíos: Enfrenta retos en materia de transparencia, combate a la corrupción, y la necesidad de profesionalización para reducir el clientelismo.

Estructura Organizacional
La administración pública en México se organiza en tres niveles de gobierno:

Federal: Presidencia, Secretarías, APF.

Estatal: Gobiernos de las entidades federativas.

Municipal: Ayuntamientos.

La administración pública en México es fundamental para la operatividad del Estado de Derecho, buscando la protección y promoción de los derechos humanos en su actuar cotidiano.